¡Hola! Yo soy Renato y este es mi blog. Estudio Periodismo y soy esposo. Me gustan las ñoñerías, como el anime, los comics, los videojuegos y los juguetes coleccionables. Soy Nórdico en el Age of Mythology y Nigromante en el Diablo II. Charizard Trainer.

Ya está. Ya nos conocemos. Soy admirador suyo desde hace tiempo. ¡Oh! Ya sé lo que piensa: “El pobre chico está loco por mi…” Lo siento Madame. No es así en absoluto.

La admiraba… aunque a distancia. La miraba desde la calle cuando era chico. Le decía a mi padre: “¿Quién es esa dama?”. Y me contestaba: “Es la señora justicia”. Y le decía: “¿No es bonita?”. No era sólo algo físico. Sé que no es de esas. No. La amaba como persona. Como ideal. Pero eso fue hace mucho. Ahora hay alguien más.

- “¿Qué? V! ¿Me has traicionado por una ramera vanidosa de labios pintados y sonrisa incitante?”

¿Yo? ¡Disiento! ¡Fue tu infidelidad la que me echó en sus brazos!
¡Ah-Ha! Te sorprendí, ¿eh? Pensabas que no sabía lo tuyo. Pues lo sé. Lo sé todo. No me sorprendió. Siempre te gustaron los uniformes.

- “¿Uniformes? No sé de que me hablas. Tu siempre fuiste el único, V.”

Mentirosa! Zorra! Ramera! ¿Niegas que te lanzaste a sus brazos y a sus botas? ¿Te comió la lengua el gato? Eso parece. Te has mostrado por fin. Ya no eres mi justicia. Ahora eres su justicia. Te acostaste con otro. Dos no pueden jugar a este juego!

- “Snif! ¿Q-Quién es ella? ¿Cómo se llama?”

Se llama Anarquía. ¡Y me ha enseñado más que tú como mujer! Me ha enseñado que la justicia es inútil sin libertad. Es honesta. No hace promesas, ni las rompe como tú, Jezabel. Me preguntaba por qué no me mirabas a los ojos. Ahora lo sé.
Las llamas de la libertad. Qué hermosas. Ahh, mi preciosa anarquía… Hasta ahora no conocía tu belleza.

By V de Vendetta - Libro 1. Capítulo 5: Versiones

Renacerá el Blog del Chascón

Ok. Hace unos días leí “Papelucho” y como que me entusiasmé leyendo el libro. Así que me dieron ganas de escribir un diario de vida, y como que le di hartas vueltas a la cosa, pero al final voy a escribir acá, en el blog. No sé cómo llegué a la conclusión de que sería mejor esto, porque ya se me olvidó. Pero como ya lo había decidido, sigo con mi plan no más.

Y acá estoy, retomando la escritura de esto que casi nadie leer, pero que a mi me gusta. Al final, lo mejor para mi es escribir lo que yo quiera y quien quiera lo leer, y no escribir lo que los demás quieren leer. Si fuera como lo último, se volvería tedioso, aunque muchos se dedican a eso para ganar lucas en con sus blogs, son polémicos y webean gente por twitter. Pero yo no lo haré… no porque no quiera, si no porque no tengo la constancia.

Gracias por leer, quien esté por aquí

P.S.: Se que mucho se preguntará, ¿por qué un hombre de 28 años lee Papelucho? Y la respuesta es porque nunca lo leí de chico, por lo menos no entero. Y estoy concluyendo cosas inconclusas, así que… eso.